sábado, 4 de diciembre de 2010

124


Si me dejaras
contar tus lunares,
apuesto que no sabrías,
si no fuera por mí,
cuantos lunares tenías,
repartidos por toda tu piel;
pequeños, más grandes y pequeñitos,
escondidos.

Si me dejaras,
entonces yo, astrónomo de tu cuerpo,
descubriría saturno, júpiter y urano,
y las lunas escondidas,
jamás exploradas,
que orbitan un planeta mágico y desconocido.

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