Un chispazo en el eterno nada.
Tuvimos la oportunidad de conocernos,
todos los aquí presentes;
El villano, el opresor y el oprimido.
Lo justo. Lo injusto.
La felicidad también está aquí,
para acompañarnos, si queremos.
Coincidimos en el instante fugaz
que pudimos compartir,
como fraternos pasajeros de un crucero
perdido en la noche del tiempo.
Santa María, Pichilemu, 14 de octubre de 2010.